Muchos esperabais la crítica de "Aladdín", la versión en imágenes reales del clásico de animación de Disney. ¿Habrá conseguido el estudio mantener su espíritu y al mismo tiempo desarrollar y mejorar la historia que a todos nos encandiló? Te lo cuento a continuación...
Han transcurrido 27 años desde el estreno de "Aladdín". Su humor, su música y sus entrañables personajes permanecen en la memoria de distintas generaciones. Tal y como sucediera décadas atrás, resulta curioso que, después de la profundidad de "La bella y la bestia", este 2019 nos llegue una película (live action) más ligera y accesible para el público.
Es de esperar que este remake funcione muy bien en la taquilla, superando sin problemas a "Dumbo" pero quedándose bastante lejos de la mencionada "La bella y la bestia". Pero, y en lo que a calidad se refiere, ¿qué tal está? Ya os adelanto que.... ¡merece la pena verla!
Sinopsis de "Aladdín"
El argumento de "Aladdín" es prácticamente idéntico al de la cinta original. Posee algunas variaciones, pero respeta el espíritu del clásico de Disney. Así, el ladronzuelo de Aladdín se topa con una hermosa muchacha en el mercado. Ésta es en realidad Jasmine, la princesa de Ágrabah, quien sale de palacio para conocer cómo es la vida de la gente de la calle.
Entretanto, el visir Jafar quiere hacerse con el control del reino. Para ello no cesa de buscar a un diamante en bruto, es decir, a una persona que sea capaz de entrar en la Cueva de las Maravillas y así hacerse con la lámpara mágica. En ella mora un genio que le otorga a su dueño tres deseos.
Jafar pronto se da cuenta de que Aladdín es el candidato perfecto para adentrarse en la gruta, de ahí que no dude en manipular sus sentimientos hacia Jasmine para que así le ayude a cumplir su propósito.
¿Merece la pena "Aladdín"?
Si eres un entusiasta de la versión de dibujos animados de "Aladdín", estoy convencido de que también te encantará su remake. Aunque hay algunos cambios con respecto a la película de 1992, se mantiene su espíritu y, por tanto, se respeta el material original.
Ahora bien, si dejamos a un lado las comparaciones, lo cierto es que, por sí misma, "Aladdín" es una película muy entretenida y ágil. Hace reír, emociona e incluso nos permite vibrar con sus pasajes de acción y aventuras.
Si acaso, flojea un poco cuando la trama se desarrolla en el palacio (justo tras la llegada del príncipe Alí). Aquí sí se nota que se estira el metraje y la trama sin necesidad, pero no es algo especialmente grave o que condicione la calidad general del filme.
Por otro lado, se echa en falta una conclusión más colosal. Da la impresión de que la acción se interrumpe de golpe y que queda un tanto coja.
El director de "Aladdín"
No lo voy a negar: cuando se anunció que Guy Ritchie se encargaría de la realización de "Aladdín"... ¡me eché a temblar! Y es que este cineasta no termina de convencerme. En su carrera hay títulos tan aclamados como "Snatch: Cerdos y diamantes" o "RocknRolla", pero, bajo mi punto de vista, no dejan de ser producciones muy sobrevaloradas.
Incluso sus películas más hollywoodienses, como "Sherlock Holmes", "Sherlock Holmes", "Operación U.N.C.L.E." y "Rey Arturo: La leyenda de Excalibur", no me convencen (el visionado de algunas de ellas hasta se me hace algo pesado).
Sin embargo, en "Aladdín" hace un muy buen trabajo. A veces se intuye su característico estilo, pero, por suerte, en esta ocasión nos lo presenta de una forma más comedida. Por ejemplo, se nota un poco en las escenas de acción iniciales, justo cuando el protagonista escapa por las calles de Ágrabah.
En general, se percibe su esfuerzo a la hora de buscar planos vistosos, algo que incluso se puede comprobar nada más arrancar la cinta (momento en el que nos ofrece un cuidado plano secuencia mientras se escucha la canción "Si a Arabia tú vas").
Ah, e incluso se luce en los números musicales, tal y como sucede en las canciones "Un genio tan genial" y "No callaré".
Los efectos especiales de "Aladdín"
Hay un elevado presupuesto detrás de este filme, tal y como se observa en la fabulosa representación de Genio, los trepidantes vuelos con la alfombra mágica, la recreación digital de Ágrabah y los realistas animales (Abú, Iago y Rajah).
El reparto de "Aladdín"
Will Smith es un auténtico genio. Perdonad el juego de palabras, pero su labor en esta película era complicada, pues no resulta sencillo sustituir a alguien como el fallecido Robin Williams. Este actor llena la pantalla con su presencia, derrochando carisma y talento en cada una de sus apariciones. De verdad, está fantástico.
Pero lo mejor es que Mena Massoud (Aladdín) y Naomi Scott (Jasmine) no se quedan atrás. Cuando se lanzaron los tráilers de la película tenía mis dudas sobre si estos intérpretes serían los adecuados para estos papeles. Pues bien, las actuaciones de ambos derrochan energía y emoción. Lo dan todo delante de la cámara y enseguida consiguen que nos encariñemos con los personajes.
Y, aunque Marwan Kenzari también lo hace muy bien como Jafar, sigo pensando que se debería haber contratado a un actor de mayor edad para representar a este emblemático villano.
