En su día me sorprendió muchísimo las excelentes críticas que recibió "Guardianes de la Galaxia". Cierto que era una entretenida comedia de ciencia-ficción, pero tampoco aportaba nada que no hubiéramos visto con anterioridad en otros títulos comerciales.
Dado que el filme recaudó 773 millones de dólares en todo el mundo (convirtiéndose de esta manera en el tercer largometraje más taquillero de 2014), no es de extrañar que James Gunn, su director y guionista, regrese en "Guardianes de la Galaxia Vol. 2" con una aventura mucho más disparatada que su antecesora.
De hecho, se nota que en esta ocasión los responsables de Marvel Studios le han dado una mayor libertad para elaborar la película a su gusto. ¿Qué significa esto? Muy sencillo, que el habitual estilo del cineasta se hace aquí incluso más acusado que en la primera entrega de la franquicia.
Tan sólo hay que fijarse en la trama de "Guardianes de la Galaxia Vol. 2", que se podría haber explicado perfectamente en menos de una hora. Sin embargo, Gunn opta por perder el tiempo con el añadido de múltiples chistes y otorgándole una especial relevancia a personajes interpretados por amigos (Michael Rooker) o familiares (Sean Gunn).
El humor del filme resulta a veces grotesco, tonto y facilón, pues incluye referencias sexuales y hasta escatológicas. El problema es que estos elementos cómicos chocan bastante con los pasajes serios del relato, que se tornan demasiado severos e incluso hay ocasiones en que se vuelven un tanto melosos. El director no sabe encontrar un punto medio entre la comedia y el drama, provocando que el desarrollo de la narración sea muy irregular.
Por supuesto, en "Guardianes de la Galaxia Vol. 2" hay acción, pero no me pareció nada espectacular (los efectos especiales son normalitos y ninguna escena llega a asombrarnos).
Los nuevos actores de "Guardianes de la Galaxia Vol. 2"
En cuanto a los intérpretes, Chris Pratt reafirma su carisma y el buen momento que está atravesando su carrera. Por el contrario, tengo la impresión de que no se le saca todo el provecho posible a Zoe Saldana, cuya historia queda relegada al enfrentamiento fraternal que mantiene con Nébula (Karen Gillan). Nuevamente el que sobresale del reparto es Dave Bautista, quien parece haber nacido para encarnar a Drax.
Respecto a las novedades del plantel, me gustó mucho la labor de Kurt Russell, Pom Klementieff y Elizabeth Debicki, pero me decepcionó la escasa presencia en la pantalla de Sylvester Stallone.
