Los responsables de la saga "A todo gas", ahora más conocida por el título de "Fast & furious" ("Rápidos y furiosos" en algunos países americanos de habla hispana), quieren exprimir la gallina de los huevos de oro. Es por ello que "Fast & furious 8" sigue el mismo esquema que las últimas entregas de la franquicia.
Esto es algo que ya comenté en mi crítica de "Fast & furious 7" y que vuelvo a repetir en este texto. Porque, a fin de cuentas, nuevamente la historia de la película es lo de menos, tratándose de una mera excusa para mostrarnos una serie de apabullantes secuencias de acción.
El filme arranca con una de ellas, transcurriendo ésta en La Habana. A continuación nos trasladamos a Berlín, luego a Nueva York y finalmente a Rusia. Entre lo que acontece en Cuba y Alemania se nos presenta a Cipher, la villana de turno. Las motivaciones de esta mujer resultan ridículas, convirtiendo además en un culebrón la forma en la que consigue que Toretto se convierta en su perrito faldero.
Dejando claro, pues, que la trama de "Fast & furious 8" es flojísima, al menos nos queda el consuelo de que la cinta resulta entretenida. Pasajes como los que transcurren en Nueva York, con cientos de coches pirateados, sólo se pueden calificar de disfrutables.
El problema es que la saga de "A todo gas" se ha terminado convirtiendo en una oda a lo imposible. Sus protagonistas casi parecen superhéroes, realizando conducciones increíbles o pegando mamporros con una fuerza que para sí quisiera el mismísimo Hulk. De hecho, llega un momento en el que se nota que sus artífices ya no saben qué inventar con tal de superar las barbaridades presenciadas en producciones anteriores.
¿Qué tal lo hacen el reparto y el director de "Fast & furious 8"?
El reparto repite en lo bueno y en lo malo. Empezaré hablando de Vin Diesel, que debe de ser uno de los pocos actores de "Fast & furious 8" que continúa tomándose demasiado en serio su papel. Por desgracia, otro de los integrantes del plantel que hace lo mismo es una desaprovechada Charlize Theron.
Dwayne Johnson posee más carisma que Diesel, aparte de que no se toma en serio la película y de que existe mucha química en las escenas que comparte con Jason Statham (tras la muerte de Paul Walker, se nota bastante que Vin Diesel se ha quedado sin un compañero de aventuras dentro de esta franquicia).
El humor que aportan Tyrese Gibson y Chris "Ludacris" Bridges no es de mi agrado, resultando tontorrón y cansino (como siempre, vamos).
Kurt Russell se lo pasa en grande dando vida a Don Nadie, siendo innecesaria la presencia de Scott Eastwood como un agente novato que lo acompaña a todos lados. No obstante, la mayor sorpresa del elenco nos la brinda Helen Mirren, quien está hilarante en un pasaje en el que comparte pantalla con Jason Statham.
La dirección de F. Gary Gray es la adecuada para un título de estas características. No hay que olvidar que este cineasta posee experiencia en el género y que ya trabajó tanto con Vin Diesel ("Diablo") como con Charlize Theron y Jason Statham ("The Italian job"). Además, su última película, "Straight Outta Compton", fue todo un éxito de taquilla.
