No es fácil afrontar el visionado de la secuela de un clásico título de Disney de la década de los 60. Se quiera o no, "El regreso de Mary Poppins" ha de superar el recuerdo de un mítico largometraje que ha entusiasmado a varias generaciones de espectadores. No sólo eso, sino que también supone el cambio de su estrella principal (la genial Julie Andrews).
Últimamente, Disney no cesa de jugar con la nostalgia de los espectadores. Sus películas, bien sean galácticas ("Star Wars: El despertar de la Fuerza") o de animación ("Los Increíbles 2"), reutilizan con total descaro elementos de las cintas que las preceden.
En "El regreso de Mary Poppins" se opta por una solución intermedia, existiendo fragmentos que se asemejan excesivamente a la cinta original y otros que podrían calificarse de más novedosos. Ahora bien, ¿se trata de una buena película? Intentaré responder a esta pregunta en mi crítica.
¿Merece la pena "El regreso de Mary Poppins"?
A mi parecer, esta continuación no posee el encanto de "Mary Poppins". Muchos atribuirán que semejante aseveración se debe a la nostalgia que personalmente pueda sentir por dicha cinta, pero, con sinceridad, creo que a esta nueva producción le falta cierta chispa.
Aunque plantea una historia que, a pesar de su tremenda sencillez, resulta atractiva, el relato se demora muchísimo con una serie de pasajes muy intrascendentes. No es que sea aburrida, pero durante su visionado el público tiene la sensación de que el metraje se estira sin necesidad.
De hecho, el tramo más entretenido del filme acontece en su parte final, momento en el que el guión se centra de nuevo en la trama principal y su ritmo se incrementa de forma notable. Lo malo es que, antes de esto, se da una circunstancia un tanto curiosa: Mary Poppins pierde un protagonismo que le roban los personajes secundarios.
La dirección de Rob Marshall es correcta y funcional, pero no impresiona. De hecho, los números musicales no llenan la pantalla, es como si les faltara algo de vida. Por el contrario, el diseño de producción sólo se puede tildar de espléndido (al igual que el vestuario).
Emily Blunt es una excelente actriz, pero, lo siento, no veo a Mary Poppins en ella. Lin-Manuel Miranda y Ben Whishaw no me convencen en sus papeles, todo lo contrario que Emily Mortimer. Colin Firth, Julie Walters y Meryl Streep disfrutan muchísimo interpretando a sus personajes, algo que transmiten al espectador. Y, por supuesto, da gusto ver a veteranos como Dick Van Dyke, Angela Lansbury y David Warner en plena forma.
Las canciones de "El regreso de Mary Poppins"
Por desgracia, las canciones de la película no generan entusiasmo, echándose en falta melodías que inciten a escucharlas una y otra vez. Por otro lado, estos temas no hacen avanzar el relato. Al contrario, a veces lo ralentizan por completo.
Y, obviamente, ni que decir tiene que "El regreso de Mary Poppins" espantará a todos aquellos a los que no les gusten los musicales.
