[dropcap]N[/dropcap]o quería que sucediera, pero tengo que admitir que "Batman v Superman: El amanecer de la Justicia" me ha decepcionado. Recuerdo que, cuando se estrenó "El Hombre de Acero", también me mostraba receloso ante este título. A priori, el intento de Warner de recuperar para el cine a Kal-El con un formato similar al de la trilogía de "Batman" de Christopher Nolan... no me convencía. Su oscura fotografía no me parecía adecuada para el personaje y, de hecho, circulan por la Red algunos vídeos en los que podemos comprobar cómo luciría dicho largometraje si no se le hubieran "secuestrado" sus fúlgidos colores.
Sin embargo, lo importante es que "El Hombre de Acero" entretenía y que mezclaba de manera adecuada la intensidad con las emociones. En definitiva: me dejó satisfecho. Cuando se habló de la secuela de la película, enseguida surgió la idea de incorporar otro mítico personaje de DC a la historia. Warner no sólo quería que Batman volviera tras "El Caballero Oscuro: La leyenda renace", sino que pretendía plantarle cara de una vez por todas a Marvel. ¿Cómo? Intentando que esta continuación se convirtiera en el punto de partida de la primera aventura en la gran pantalla de la Liga de la Justicia. El resultado, desde un punto de vista artístico, está repleto de altibajos.
¿Por qué decepciona "Batman v Superman: El amanecer de la Justicia"?
Durante los títulos de crédito de "Batman v Superman: El amanecer de la Justicia" observamos por enésima vez cómo los padres de Bruce Wayne son asesinados delante del pequeño. Este fragmento no está especialmente bien rodado y no impacta al espectador (cosa que, por ejemplo, sí sucede en la serie de televisión "Gotham"). Sin embargo, al final uno acepta su inclusión porque guarda relación con un importante pasaje del relato (probablemente el mejor de todos, ya que nos muestra la humanidad de los protagonistas y lo mucho que tienen en común).
A continuación contemplamos otro flashback. Bruce Wayne está en Metrópolis justo cuando Superman se enfrenta con Zod y buena parte de la ciudad es destruida, matando a miles de personas. Se trata de un fragmento espectacular que une en la lejanía a ambos personajes y que se transforma en el punto de partida de la que sin duda es la premisa más interesante de "Batman v Superman: El amanecer de la Justicia". Tras semejante destrozo, ¿Superman es un salvador o más bien un alienígena al que temer por su increíble poder? Esta parte de la narración no se desarrolla con la suficiente profundidad, prefiriendo los guionistas idear una especie de thriller sobre la búsqueda de la kryptonita.
Un thriller muy endeble que, por cierto, se sustenta en una sucesión de breves escenas. Y es que se nos tiene que presentar a Lois Lane, Lex Luthor, Alfred, Diana Prince, Wallace Keefe... En definitiva, más que un rompecabezas en el que se busca que las piezas encajen entre sí, casi parece un mero batiburrillo. Pero, claro, para ocultar la frágil estructura del libreto, Chris Terrio y David S. Goyer no tienen otra ocurrencia que dotar a su texto de una impostada trascendencia. Eso provoca que durante buena parte de la primera mitad del filme... ¡apenas suceda nada! De hecho, el primer encuentro entre Batman y Superman es muy breve, dejándonos claro que el combate más impactante se deja para el clímax de la película. Sus dos horas y media de duración se podrían haber reducido con facilidad.
Pero aún hay más en cuanto a elementos que no funcionan de "Batman v Superman: El amanecer de la Justicia". El modo en el que Lex Luthor consigue llevar a cabo sus propósitos es ridículo, quedándonos asombrados por su capacidad de manejar la tecnología de Krypton. Al respecto, creo que Brainiac hubiera encajado mejor en esta historia. Y en cuanto a los anunciados cameos de los distintos integrantes de la futura Liga de la Justicia... ¡no podrían resultar más forzados!
Si uno va sumando estas pequeñas decepciones, no es de extrañar que el conjunto no consiga pasar de un simple aprobado. Hasta los pasajes de acción, salvo el ya comentado del inicio de la película, provocan cierta indiferencia, sobre todo por la manía del director Zack Snyder de utilizar planos demasiado breves o bruscos movimientos de cámara. A lo mejor considera que, con introducir unos cuantos guiños a míticas viñetas de los cómics, basta para contentar a los entusiastas de Batman y de Superman.
¿Y qué decir del reparto? Henry Cavill le cede demasiado protagonismo a un Ben Affleck que está sencillamente estupendo en su papel de El Caballero Oscuro. Reconozco que no me entusiasmaba la idea de que interpretara a Batman, pero, si la película falla, desde luego no es por su culpa. También me alegra comprobar que Amy Adams tiene bastante presencia en la trama, pues, con tanto personaje, temía que quedara relegada a varias apariciones esporádicas. Jesse Eisenberg es el peor actor del filme, siendo un molesto histrión y dando vida a un Lex Luthor que se asemeja a un pariente cercano del Joker. En cuanto a Gal Gadot, me parece una frágil Mujer Maravilla, por no mencionar que tampoco me convence su aparición en "Batman v Superman: El amanecer de la Justicia" (no obstante, esto último ya no es culpa suya). Jeremy Irons convence como el mayordomo Alfred y tiene la suerte de recitar buenos diálogos.
Dicho lo cual, espero que el asunto mejore en sucesivas entregas, entre otras cosas porque, si no, Marvel seguirá reinando sin problemas en el trono de las películas de superhéroes. Y la competencia... siempre es necesaria (al menos cuando es buena, que no es el caso de "Batman v Superman: El amanecer de la Justicia").
