Análisis de “Resident Evil 7: Biohazard”

0
11
Análisis de

“Resident Evil 7: Biohazard” es una vuelta a los orígenes de la franquicia de zombis más exitosa del mundo de los videojuegos, saga que ha empezado este año con muy buen pie con el estreno de un nuevo juego y una película. Aunque en esta entrega volvemos a los orígenes de “Resident Evil”, hay algo que no veremos en este juego: ¡los zombis!

Este cambio es posible que sea mal visto por los fans más acérrimos de la serie, pero no es algo que tenga que preocuparnos, ya que, a diferencia de los últimos tres juegos lanzados, “Resident Evil 7: Biohazard” vuelve a apostar fuerte por la historia y la exploración.

La historia nos pone en la piel de un hombre cualquiera que ha perdido a su novia. Éste decide seguir sus pasos para encontrarla, lo que le llevará hasta una zona pantanosa cerca de Nueva Orleans, concretamente hasta la parcela donde vive la familia Baker (que, por cierto, dista de ser la típica familia perfecta americana).

Análisis de "Resident Evil 7: Biohazard"

Esta familia de psicópatas vive en un recinto con varios edificios, y todas las pistas apuntan a que nuestra novia pasó por allí. Es por ello que deberemos investigar todo el recinto y enfrentarnos a los Baker para conseguir salir vivos de allí y rescatar a nuestra novia. Un argumento sencillo pero que se irá profundizando conforme avancemos la historia.

Existen varios cambios muy notables que se alejan de lo que hasta ahora Capcom nos tenía acostumbrados. En primer lugar, dejaremos la vista en tercera persona para pasar a una cámara en primera persona. También disfrutaremos de un personaje que no será nada parecido a un policía o militar, sino un tipo normal que se ve atrapado en circunstancias de las que no puede escapar.

El juego nos ofrece unas 12 horas hasta completarlo, siempre y cuando dejemos de lado los objetivos secundarios para ir directos al final. Estas doce horas se nos harán de todo menos pesadas, ya que nos ofrece una experiencia jugable muy equilibrada donde estaremos en tensión en todo momento, con momentos de acción, momentos de exploración y algunos rompecabezas para distraernos.

Análisis de "Resident Evil 7: Biohazard"

Pese a no ser un sandbox en toda regla, sí que nos ofrece una libertad de movimiento  en casi toda la aventura, lo que nos permite recorrer el complejo de los Baker a nuestro gusto. Además, el factor exploración es algo que hay que tener en cuenta, ya que conforme avancemos en la historia es posible que encontremos una llave o desbloqueemos una puerta que antes estaba cerrada.

Esta forma de enfocar el juego nos ofrece el poder descubrir pasadizos ocultos o el que volver por la misma zona no sea siempre lo mismo. Con respecto a este último factor, también hemos de tener en cuenta que la familia Baker irá moviéndose por el complejo buscándonos, por lo que estaremos en una tensión constante al girar cualquier esquina y ver a uno de ellos.

Los coleccionables también están presentes en “Resident Evil 7: Biohazard”, puesto que podremos encontrar llaves, que nos permitirán acceder a otras zonas o a las cintas de vídeo. Estas cintas nos ofrecerán un nuevo modo de jugar, ya que en ellas nos pondremos en la piel de otras víctimas de la familia Baker y reviviremos sus últimos momentos.

Organizarnos será clave para sobrevivir, puesto que solamente podemos llevar un número limitado de objetos encima. Tal es así que nuestro inventario es algo que debemos seleccionar cuidadosamente,  puesto que si llevamos demasiados objetos encima no podremos recoger algunos necesarios para continuar nuestra aventura. También contaremos con el baúl de suministros, que nos permitirá guardar los excedentes o aquellos objetos que no utilicemos  constantemente.

A diferencia de muchos juegos actuales, nuestra vida no se regenerará automáticamente, por lo que, si no llevamos un botiquín e intentamos racionarlos lo máximo posible, esto en ocasiones nos llevará a sufrir demasiado. Si nos topamos con un miembro de la familia… significa una muerte casi segura. En otras ocasiones será una horda de pesadillas (monstruos) que nos pondrán en un aprieto, donde la munición escaseará y los botiquines serán necesarios para sobrevivir.

Análisis de "Resident Evil 7: Biohazard"

Existen dos niveles de dificultad en “Resident Evil 7: Biohazard”. El modo fácil es poco recomendado a no ser que seas un principiante en los videojuegos. El modo normal es el que nos ofrecerá una dificultad más que notable y que seguro nos hará pasar más de un mal rato. Existe otro nivel de dificultad mucho más complicado donde la munición y los botiquines escasean, además de ofrecer enemigos más resistentes y que sólo se desbloqueará una vez completada la historia por primera vez.

Disfrutaremos de escenas realmente impactantes protagonizadas por los jefes finales, que no serán otros que la familia Baker. Cada miembro estará asignado a una zona determinada y no podremos acceder al siguiente sin eliminar al que le precede.

Los gráficos son uno de los grandes atractivos de esta entrega, ya que los personajes se encuentran muy bien trabajados y nos ofrecen un gran nivel de realismo. Pero esto sólo afectará a los personajes, ya que el entorno presenta algunos fallos de texturas poco trabajadas y disimuladas en las zonas con mayor oscuridad. También nos encontramos con un escenario no destructible, es decir, aparecerán estanterías, sillas o paredes, entre otros, que no podrán ser destruidos ni con un hacha.

La música también es uno de los puntos fuertes, ya que en los momentos clave nos ayudará a sumergirnos de lleno en la historia y a vivir el auténtico terror en las escenas más agobiantes rodeados de enemigos.

Reseña Panorama
Calificación
Compartir
Artículo anteriorCrítica de “La Gran Muralla”
Artículo siguienteDiscreto debut de “La Gran Muralla” en la taquilla USA

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here