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Crítica de "X-Men: Apocalipsis"

Crítica de "X-Men: Apocalipsis"

Aunque "X-Men: Días del futuro pasado" no me pareció tan brillante como a la mayoría de la crítica y del público (sigo quedándome con la trilogía original y con "X-Men: Primera generación"), no hay duda de que ofrecía al espectador un ameno espectáculo en el que mutantes de épocas distintas colaboraban entre sí. Desde luego, era difícil plantear una secuela de dicho filme, sobre todo si tenemos en cuenta las buenas opiniones que recibió y el hecho de que, hasta la fecha, se trata de la entrega más taquillera de la franquicia (si es que dejamos a un lado a "Deadpool", claro está). Por fortuna, "X-Men: Apocalipsis" me ha gustado y, a mi parecer, se trata de un entretenido filme al que merece la pena darle una oportunidad.

El comienzo de "X-Men: Apocalipsis" es fabuloso, convirtiéndose además en una suerte de homenaje a la espléndida "Tierra de faraones". Con semejante prólogo, el director Bryan Singer y el guionista Simon Kinberg nos presentan con la dignidad que se merece al mutante que da título al filme. A continuación llega el momento de mostrarnos en qué situación se hallan los personajes ya conocidos por el público y quiénes son las nuevas incorporaciones de la Patrulla X (o al menos sus versiones más jóvenes).

James McAvoy como el profesor Charles Xavier en "X-Men: Apocalipsis"

Recientemente, dos largometrajes de superhéroes nos han planteado un esquema similar, pero con diferentes resultados: "Batman v Superman: El amanecer de la Justicia" y "Capitán América: Civil War". En esta ocasión, la presentación de los múltiples "héroes" y "villanos" de la historia se asemeja más a la cinta de Marvel Studios que a la de DC Entertainment. Así, resulta ágil y sus escenas no se convierten en una mera sucesión de pasajes individuales, sino que se conectan entre sí de una forma bastante natural.

Reconozco que la trama no es muy profunda y que a ratos la forma de comportarse de Apocalipsis se vuelve un tanto contradictoria, pero también entiendo lo difícil que es plasmar la visión que tiene este personaje del mundo. Por otro lado, se repiten temáticas ya vistas en la saga, sobre todo en lo relativo a lo diferentes que se sienten los mutantes de los humanos (quienes no terminan de aceptarlos en su sociedad).

Lo que sí se agradece es la sabia combinación de acción, drama e incluso comedia que nos encontramos en las cerca de dos horas y media que dura "X-Men: Apocalipsis" (a pesar de ello, en ningún momento se me hizo pesada). Respecto al primero de los elementos mencionados, me gusta sobre todo cómo se refleja la batalla mental que envuelve a Xavier y Apocalipsis.

Los actores de "X-Men: Apocalipsis"

El reparto me gusta mucho, con un James McAvoy cada vez más líder y un Michael Fassbender que sabe plasmar la dualidad que se esconde en la personalidad de Erik Lehnsherr. La Mística de Jennifer Lawrence se convierte en un necesario lazo de unión entre las posturas de Charles Xavier y Magneto, mientras que Nicholas Hoult gana peso en su papel de Hank McCoy. Oscar Isaac resuelve con gran profesionalidad el reto de ponerse en la piel de Apocalipsis, de tal modo que huye de los aspavientos tan habituales en los villanos de hoy en día (¿alguien mencionó al Lex Luthor de la citada "Batman v Superman: El amanecer de la Justicia"?).

Me alegro del regreso de Rose Byrne y, desde luego, a muchos les gustará observar otra vez los poderes del Mercurio interpretado por Evan Peters (aunque no me parece adecuado que se repita la estructura de su aparición en "X-Men: Días del futuro pasado", si bien en esta ocasión con una mayor pomposidad). Respecto a los rostros jóvenes del elenco, no tengo nada que objetar sobre sus actuaciones.

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