Tras unos años de pausa, tenía la esperanza de que las nuevas peripecias de Jack Sparrow recuperasen la frescura de "Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra" (de sus dos secuelas mejor no hablo, ya que a ratos me parecieron tediosas debido a su exagerada duración). "Piratas del Caribe: En mareas misteriosas", la cuarta entrega de la serie, no consiguió dicho objetivo, algo que también se puede decir de "Piratas del Caribe: La venganza de Salazar".
Su trama, que no es gran cosa, nos presenta a un capitán español que, junto a su tripulación, es víctima de una maldición de la que un jovencito Jack Sparrow es en parte culpable. Décadas después, y debido a un descuido de este último, el iracundo Salazar se dispone a acabar con la persona que lo transformó en espectro. A pesar de no buscarlo, el estrafalario bucanero tendrá dos inesperados compañeros de aventuras: Henry y Carina.
La película ofrece puntuales momentos de diversión, pero falla en algo que es habitual en la franquicia: su historia. Ésta es simple a más no poder, de tal modo que los guionistas intentan "complicar" su desarrollo con referencias al pasado de Sparrow y de Salazar. Asimismo, se introducen relaciones familiares que conectan "Piratas del Caribe: La venganza de Salazar" con la trilogía original.
De las escenas de acción sólo hay una que me pareció realmente buena (el robo del banco), distando el resto de resultar asombrosas. Incluso diría que, al desarrollarse la confrontación final en ambientes oscuros, resulta demasiado confusa.
El humor sólo funciona cuando se recurre a elementos físicos, tal y como acontece en el pasaje de la guillotina. Por el contrario, los excesos verbales de Jack Sparrow ya cansan y no siempre funcionan. Supongo que aquí habrá que echarle la culpa al guionista Jeff Nathanson, quien sabemos que es capaz de lo mejor ("Atrápame si puedes") y de los peor ("Speed 2").
No faltan los cameos forzados, tal y como sucede cuando hace acto de presencia cierto familiar de Jack Sparrow. Por el contrario, me hubiera gustado que otros personajes de la trilogía original gozaran de más minutos en la pantalla (lo que sin duda hubiera supuesto cerrar mejor sus relatos).
El reparto de "Piratas del Caribe: La venganza de Salazar"
Johnny Depp repite los habituales tics de Jack Sparrow, por lo que a estas alturas no hay nada de novedoso en su interpretación. Javier Bardem no lo hace nada mal como Salazar, beneficiándose su interpretación de los efectos especiales que recubren su rostro (especialmente en lo que se refiere al cabello). Geoffrey Rush siempre me encantó como Barbossa, revelándose en esta ocasión un aspecto de su vida del que no sabíamos nada.
En cuanto a los integrantes más jóvenes del elenco, en esta ocasión los responsables de la saga han acertado con la elección de Brenton Thwaites y Kaya Scodelario (no obstante, no me olvido de que sus personajes son más interesantes que los que vimos en "Piratas del Caribe: En mareas misteriosas").
