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Crítica de "Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2"

Crítica de "Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2"

[dropcap]F[/dropcap]inalmente, me atrevo a asegurar que ha sido una mala decisión dividir en dos películas la conclusión de "Los Juegos del Hambre". Si en la crítica de "Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 1" ya expresaba mis dudas al respecto, ahora se corroboran tras visionar "Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2". Todo lo que dije entonces lo podría repetir ahora con las mismas palabras, algo que, la verdad, me entristece.

Y es que "Los Juegos del Hambre" nos sorprendió a todos aquellos que estábamos hartos de adaptaciones de novelas juveniles como "Crepúsculo". Su calidad era superior, con una trama interesante y unos personajes bien construidos. Es una lástima que, por una decisión comercial, tengamos que decir adiós a la franquicia con un sabor agridulce. No me entendáis mal. "Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2" no es una película del montón y merece la pena darle una oportunidad, pero mantiene defectos que la hacen inferior a "Los Juegos del Hambre", "Los Juegos del Hambre: En llamas" e, incluso por momentos, a su antecesora.

El filme comienza justo donde terminó la anterior, con Katniss Everdeen recuperándose del ataque que sufrió por parte de Peeta Mellark (a quien el presidente Snow lavó el cerebro para de esta manera acabar con el símbolo de la revolución). Por cierto, no considero que esto sea un spoiler, puesto que, quien vea "Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2" sin haber hecho lo propio con su predecesora, es que vive en otro mundo. Dejando a un lado este inciso y volviendo con Katniss, ésta pretende acabar con la vida del hombre que ha provocado tanto daño a los habitantes de los distintos Distritos de Panem, aunque ello suponga desobedecer las órdenes de la presidenta Alma Coin.

Josh Hutcherson, Jennifer Lawrence y Natalie Dormer

La estructura de "Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2" es muy básica, centrándose en una misión de infiltración para llegar al Capitolio y ajusticiar a Snow. A lo largo del camino, los protagonistas de la película se tropiezan con un buen número de obstáculos, trampas que ha dispuesto el tirano de Panem para impedir que sus enemigos lleguen hasta la meta. Estas escenas de acción no resultan tan emocionantes como las que presenciamos en otras entregas de la saga (si acaso, destacaría la de la ola negra, pero no tanto la de los mutos, demasiado confusa).

Ahora bien, la cinta sí cuida bastante algo que ya se abordó en la tercera entrega de la serie. Me refiero a sus componentes políticos, a ese otro juego en el que participa de forma activa Alma Coin, quien contempla a Katniss como un mero símbolo que le sirva a sus intereses. Además, el largometraje refleja de forma certera los horrores de una guerra, el hecho de que los civiles son el eslabón más débil de una cruenta contienda.

Lo que es una lástima es que se descuiden ciertos aspectos emocionales de la trama. Hablo de la muerte de algunos personajes, mostrada con excesiva celeridad (lo que resulta chocante, ya que, en general, el ritmo de "Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2" es moroso, que no aburrido). También incluyo aquí las relaciones de amor que involucran a Katniss, Peeta y Gale, cuya resolución no es del todo convincente.

Las actuaciones de "Los Juegos del Hambre: Sinsajo – Parte 2"

Julianne Moore

Al menos las interpretaciones continúan siendo uno de los mejores apartados del filme. Jennifer Lawrence realiza un trabajo excepcional, mostrándonos cómo ha evolucionado Katniss y luciéndose en algunas escenas dramáticas (el regreso a su hogar). Josh Hutcherson tampoco lo hace nada mal, sobre todo porque su papel es bastante difícil y, dada su dualidad, puede provocar que algunos espectadores no entiendan su comportamiento. Sin embargo, Liam Hemsworth continúa siendo el eslabón débil del reparto. La labor de Donald Sutherland y Julianne Moore es realmente sólida, aunque quizás se les desaproveche un poco. Philip Seymour Hoffman se despide para siempre con la que es su última película tras su muerte, mientras que sorprende la escasa presencia de Gwendoline Christie (cuando se la fichó, creía que sería para darle más minutos en pantalla).

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