Todos los estudios de Hollywood quieren contar con franquicias que, entrega tras entrega, atraigan al público a las salas de cine. Universal Pictures posee varias, caso de "Jurassic Park", "Fast & furious", "Gru: Mi villano favorito" o las producciones de Jason Bourne.
Sin embargo, los responsables de la major llevan varios años preparando el enésimo regreso de sus películas de monstruos, esta vez englobadas bajo la etiqueta de Dark Universe. "La momia" es el primero de estos títulos, tratándose de un fallido filme que no ha funcionado en la taquilla USA.
¿Quiere esto decir que peligra el resto de largometrajes de la saga? No, puesto que es de esperar que "La momia" dé algún que otro beneficio en el mercado internacional (su presupuesto fue de 125 millones de dólares, una cifra modesta si la comparamos con el coste de otras producciones hollywoodienses).
Por otro lado, no ha de ser fácil atar a actores como Javier Bardem y Johnny Depp para que encabecen el cartel de, respectivamente, "Frankenstein" y "El hombre invisible". Si se rescindieran sus contratos seguro que habría que pagarles una elevada indemnización, ya que han reservado su agenda para participar en estos proyectos.
Lo más probable es que Universal opte por replantear esta franquicia, analizando qué es lo que han hecho mal con la primera entrega de la misma.
Los tres puntos negativos de "La momia"
Centrándome ya en "La momia", si hay algo que me echa para atrás de esta película es que no es capaz de enganchar al espectador. Y no lo hace por tres motivos:
- La historia no posee la garra necesaria como para que nos interese su devenir.
- Los personajes generan indiferencia y, salvo momentos puntuales, es difícil sentir empatía por ellos.
- Las escenas de acción y los pasajes de terror no funcionan.
¿Quiénes son los culpables de lo anteriormente dicho? Vayamos por partes.
Si nos atenemos al guión, habría que cargar la responsabilidad del mismo a David Koepp, Christopher McQuarrie y Dylan Kussman. Algo de culpa también tienen Jon Spaihts, Alex Kurtzman y Jenny Lumet, los creadores de su historia. Como podéis comprobar, hablamos de que en este proyecto han participado guionistas de cierto prestigio.
Respecto a los personajes, que en parte van ligados a lo anterior, da la impresión de que se ha intentado convertir a Nick Morton en una suerte de Nathan Drake (el héroe de la saga de videojuegos "Uncharted"). Caradura y con un peculiar sentido del humor, Morton termina fagocitado por el actor que lo interpreta (Tom Cruise).
Annabelle Wallis no me convence como la protagonista femenina de "La momia", volviéndose todo más entretenido cuando hace acto de aparición Russell Crowe.
Concluyo refiriéndome al tercer punto negativo de la película: su puesta en escena. Y es que Alex Kurtzman no tiene mucha experiencia como director, algo que se nota por el simple hecho de que no es capaz de idear un pasaje que se quede grabado en nuestra memoria.
Kurtzman es un popular guionista de cine y televisión que hasta hace poco colaboraba con J.J. Abrams (lo último que hicieron juntos fue "Star Trek: En la oscuridad" y "Fringe"). Sin embargo, como realizador sólo se ha ocupado de un capítulo de "Alias" y de "Así somos", comedia dramática que, todo hay decirlo, no estaba nada mal.
