Reconozco que esperaba bastante más de "Vengadores: La era de Ultrón". Sé que, tras "Los Vengadores", muchos espectadores teníamos unas expectativas quizás demasiado altas con respecto a su secuela, pero creo que se puede decir desde un punto de vista objetivo que la película no posee la frescura de su antecesora y que atesora evidentes fallos a lo largo de su desarrollo. No obstante, eso no es un obstáculo para que se pueda considerar esta nueva aventura del universo cinematográfico de Marvel como un magnífico divertimento. Ahora bien, ¿es eso suficiente para una producción de semejantes características? Pienso que no y, de hecho, da la impresión de que tan sólo hemos visto la antesala de un combate mucho mayor, uno en el que se involucrará el enemigo más poderoso de la galaxia.
El filme arranca estupendamente, con una presentación en la que observamos cómo Los Vengadores atacan una instalación de HYDRA (algo lógico si nos atenemos a lo que sucedió en "Capitán América: El Soldado de Invierno"). Sin embargo, pronto nos percatamos de que esta organización no va a pintar nada en la trama de "Vengadores: La era de Ultrón". En apenas media hora, la cinta nos muestra al principal villano de la historia, en este caso una inteligencia artificial ideada por Tony Stark para mantener la paz en el mundo. Lo llamativo del asunto es que su forma de conseguir este objetivo pasa por la aniquilación de la raza humana. Semejante premisa resulta interesante, si bien el problema llega cuando Ultrón se convierte en una mera excusa para mostrarnos una conclusión en la que, de nuevo, los superhéroes más populares de Marvel han de luchar contra un ejército en medio de un absoluto caos (me refiero a los robots que acompañan a Ultrón, asemejándose sus refriegas a las que ya vimos con la invasión alienígena de Nueva York).
"Vengadores: La era de Ultrón" recupera otros aspectos de su predecesora, tal y como sucede cuando se enfrentan algunos de los integrantes del equipo formado por, entre otros, Iron Man, Capitán América, Thor, Hulk y Viuda Negra. Como punto positivo cabe señalar que se añaden sus debilidades internas y sus pensamientos más oscuros. Menos convincentes me parecieron los romances y los pasajes intimistas (da la impresión de que el que tiene a Ojo de Halcón como protagonista se añade de manera forzada, tratándose de una descarada forma de Joss Whedon de contentar a Jeremy Renner, a quien no le hizo demasiada gracia su papel de mera marioneta de Loki en "Los Vengadores").
Otro punto que no me gustó de la película es que, en esta ocasión, su director y guionista no ha sabido equilibrar el humor de los diálogos. De hecho, considero que abusa de ellos, tal vez porque el público los recibió con los brazos abiertos en la primera entrega de la saga. Al menos se puede decir que las escenas de acción son espectaculares, aunque a veces Whedon recurre a la utilización de planos cortos y fugaces, lo que provoca cierta confusión a la hora de comprender lo que acontece en la pantalla (la pelea de Iron Man con Hulk es un buen ejemplo de ello).
Los nuevos superhéroes de "Vengadores: La era de Ultrón"
En cuanto al reparto, sigo pensando que Chris Evans y Robert Downey Jr. son los que mejor han sabido captar la esencia de sus personajes. Chris Hemsworth está perfecto como Thor, mientras que se nota la relevancia que la Viuda Negra (estupenda Scarlett Johansson) ha ido adquiriendo en el universo cinematográfico de Marvel. Jeremy Renner hace un trabajo simplemente correcto. Mark Ruffalo es un gran intérprete, y eso se nota en la pantalla, apareciendo menos tiempo otros superhéroes que ya vimos en otras películas. Respecto a los nuevos, no terminan de convencerme ni la Bruja Escarlata ni, sobre todo, Mercurio. Sus poderes son novedosos y se les dota de un pasado que tendría que servir para conectar emocionalmente al espectador con estos personajes. Sin embargo, no es así, siendo culpa tanto de Elizabeth Olsen y Aaron Taylor-Johnson, un tanto sosos, como del libreto. Me gusta más la presencia de Paul Bettany como Visión, todo un acierto para futuros capítulos de la franquicia.
