Una de las obras más emblemáticas de Stephen King, "La Torre Oscura", se ha convertido en uno de los principales fiascos de 2017. Pocas semanas después de su estreno llega a la cartelera "It", cinta que también se basa en otro de sus títulos más conocidos y que, por el contrario, ha contado con el beneplácito del público.
Recuerdo que la miniserie de "It" (1990) protagonizada por Tim Curry me pareció tediosa y aburrida. La versión de 2017 es más entretenida, pero se ve perjudicada por una excesiva duración.
La estructura de la película no me convence, mostrándonos una sucesión de apariciones de Pennywise antes de producirse un par de confrontaciones con la criatura. En medio, escenas que parecen sacadas de una producción de Amblin de los 80, como "Los Goonies", o de "Cuenta conmigo" (algo lógico si consideramos que dicho largometraje se basaba en un texto muy especial de Stephen King).
Las mencionadas apariciones del truculento payaso no reflejan muy bien los temores de los jóvenes protagonistas, transformándose en meros sobresaltos que persiguen inquietar al espectador.
Me explico: todos los personajes esconden traumas, unos mayores que otros (o más bien unos mejor explicados que otros). Estos dramas se representan con acierto cuando transcurren fuera de los tejemanejes de Pennywise, pero no logran convencer cuando se visualizan a causa de su malicia.
Voy a poner un ejemplo. Bill es un muchacho cuyo hermano menor desaparece tras bajar a la calle para hacer "zarpar" un barco de papel bajo la lluvia. Bill no lo acompañó porque decía estar enfermo, motivo por el cual ahora todavía se siente culpable y, un año después del suceso, cree que su hermano aún sigue vivo.
Pues bien, lo que me interesa de esta trama de "It" son las breves escenas en las que Bill nota no sólo su propio sentimiento de culpabilidad, sino el de su progenitor hacia él (por cierto, apenas hay adultos en el relato). Su desesperado intento de vengarse de Pennywise no me llama tanto la atención.
Otra de las cosas que no me gustó de "It" es el abuso que se hace de los sustos fáciles y manidos. Un personaje se da la vuelta y... ¡zas!, aparece Pennywise, se produce el correspondiente grito y la banda sonora se asemeja en exceso a una versión extrema de la música del logo de THX (que conste que el resto del score de Benjamin Wallfisch me parece de bastante calidad).
Sí, ¡por supuesto que hay cosas buenas en "It"!
Si hay algo que me resulta atractivo de "It" es lo cuidada que está desde un punto de vista visual. Esto se percibe en su excelente prólogo, muy bien realizado por el director Andy Muschietti y un ejemplo de cómo deberían haberse construido las escenas de tensión del resto de la cinta.
Asimismo, el maquillaje de Pennywise es perfecto y resalta aún más su maldad. Aunque los efectos digitales me parecen correctos, entiendo que su utilización le pueda resultar abusiva a algunos espectadores.
Por último no puedo dejar de mencionar al reparto infantil. Ninguno de sus integrantes resulta repelente y existe una gran química entre los distintos actores.
