Es bien sabido que todas las áreas en la industria del entretenimiento, en este caso específico la de los videojuegos, tiene una plaga que suele frustrar la creatividad de los autores si ésta no cubre sus expectativas, o mejor dicho, sus bolsillos. Esta plaga son los ejecutivos y empresarios detrás de la compañía, que van por el mundo afirmando saber todo acerca de negocios y de lo que es mejor para la empresa y el público. Lo cierto es la historia ha sabido darles su lección y ha dejado en evidencia varias de sus malas decisiones, trayéndoles vergüenza y arrepentimiento como consecuencia.
El ejemplo número 1 es el juego de "Superman" lanzado para Nintendo 64, que lamentablemente es bastante reconocido por ser uno de los peores juegos de la historia. Lo triste es que todo el mundo sabe la historia detrás del horror, y es que Titus tenía buenas intenciones con la licencia del superhéroe. Entre las ideas, estaba la de crear un juego de mundo abierto en el que podríamos explorar la ciudad de Metrópolis a libertad. Lo cierto es que los ejecutivos rechazaron la idea, clamando que los juegos de mundo abierto "no tenían futuro en la industria". El chiste se cuenta sólo...
La segunda no es una mala decisión en sí, o una metedura de pata tan grande, pero sin duda hizo que Capcom replanteara sus decisiones financieras. Cuando la compañía nipona comenzó a desarrollar el juego "Red Dead Revolver", tenía la intención de traernos un juego de disparos entretenido basado en el Viejo Oeste. Sin embargo, la desarrolladora perdió interés en el proyecto, abandonándolo completamente. Rockstar San Diego vio futuro en la franquicia y compró los derechos. Si bien el juego final contó con un éxito moderado, fue su secuela, "Red Dead Redemption", la que marcó la historia de la industria siendo una obra maestra (para sorpresa de Capcom).
Pero el ejemplo más grande en cuanto a decisiones estúpidas a nivel empresarial viene de Nintendo. Si bien pareciera que la famosa compañía no ha cometido errores, la verdad es que tiene algunos traspiés en su haber, y entre ellos el peor de toda la industria. Para hacer la historia corta, Nintendo tenía acuerdos con Sony para hacer una consola en base a CD. Nintendo, al ver el fracaso de Sega Saturn, pensó que el CD no tenía futuro en los videojuegos. Sony decidió fabricar la consola por su cuenta, siendo la PlayStation un éxito rotundo en ventas, aplastando a la Nintendo 64 en el camino.
Ojalá pudiéramos decir que la historia acaba aquí, pero lamentablemente esta es una práctica que no parece tener fin. No obstante, es divertido ver cuándo los hechos callan la boca de algunos de esos odiosos ejecutivos.
