Crítica de “El desafío (The walk)”

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Robert Zemeckis es uno de los grandes cineastas de la actualidad. Ha rodado películas maravillosas, títulos inolvidables que se quedarán grabados para siempre en la mente de varias generaciones. “El desafío (The walk)” no es uno de sus mejores largometrajes, pero sí es una nueva muestra de su talento, de esa especial chispa que se esconde en la mayoría de sus trabajos. El filme corrobora lo que ya sabíamos de él: que es un maestro a la hora de recrear fascinantes imágenes en la pantalla pero que, desde luego, nunca descuida los sentimientos de los personajes de sus historias.

“El desafío (The walk)” es un proyecto que Zemeckis llevaba tiempo desarrollando. Con él plasma un suceso que aconteció durante las primeras horas del 7 de agosto de 1974, justo cuando el funambulista Philippe Petit cruzó varias veces las Torres Gemelas gracias a un cable que él y sus socios en esta aventura lograron anclar en los tejados de ambos edificios.

El arranque de la película nos muestra al propio protagonista del relato, interpretado por Joseph Gordon-Levitt, hablando directamente a la cámara. Es él el que nos va narrando su vida, incluyendo aspectos relacionados con su infancia o cómo fue aprendiendo el oficio de equilibrista con la ayuda de su mentor, Papá Rudy. Reconozco que no me entusiasman este tipo de recursos, pero al mismo tiempo no puedo negar que, según avanza la historia, uno enseguida se olvida de la forma que Zemeckis ha elegido para presentarnos a este carismático personaje.

Crítica de "El desafío (The walk)"
Una de las Torres Gemelas de “El desafío (The walk)”

El ritmo de “El desafío (The walk)” es magnífico, aunque considero que se podrían haber omitido algunos pasajes de la película para aligerar un poco su metraje. Pero, en general, se puede decir que Zemeckis nos cuenta todo con una necesaria agilidad, tanto en lo que se refiere al proceso de idear el paseo entre las Torres Gemelas como al de seleccionar a las personas que ayudarán a Petit en su tarea. Cierto que ello provoca que no se profundice en los personajes que acompañan al protagonista en esta aventura (la historia de amor resulta superficial), pero el director y a su vez guionista utiliza pequeños trucos para que no prestemos excesiva atención a este ligero defecto (el humor, por ejemplo).

A continuación, el filme se convierte en un ejemplar thriller que nos transmite la tensión de los protagonistas para lograr instalar los elementos necesarios que le permitan a Petit consumar su desafío. Tras esto, los veinte minutos finales se convierten en otra magistral prueba de la pericia cinematográfica de Robert Zemeckis, quien, con un ajustado presupuesto de 35 millones de dólares, logra recrear de manera vívida este acontecimiento real. Lástima que la película fracasara en la taquilla…

Crítica de "El desafío (The walk)"
Joseph Gordon-Levitt en “El desafío (The walk)”

Y no puedo olvidarme de otra de las piezas fundamentales de la cinta. Me refiero a Joseph Gordon-Levitt, cuya interpretación es portentosa. No sólo nos contagia la desmesurada pasión de su personaje, sino que también nos deja maravillados con sus gráciles movimientos. A su lado nos encontramos con un reparto de secundarios que, si bien no es especialmente conocido (a excepción de Ben Kingsley y James Badge Dale), interactúa a la perfección con el citado Gordon-Levitt.

“El desafío (The walk)”, pasión y emoción

A mi parecer, lo más importante tras visionar la amena “El desafío (The walk)” es hacerse la siguiente pregunta: ¿consigue la película transmitir las emociones de semejante hazaña? La respuesta es contundente: ¡sí! El espectador siente cómo Petit disfruta desafiando a la gravedad y, por tanto, cumple su sueño, una meta que prueba a su vez que el ser humano es capaz de llevar a cabo casi todo lo que se propone. Sólo determinadas personas, aquellas que poseen un talento especial, son capaces de ponerlas en práctica y de deslumbrarnos a los demás con sus increíbles dones.

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